El toque de la excelencia
Trabajo completo para una empresa de limpieza del condado de Brevard, Florida: creamos la marca desde cero, escribimos su manual de identidad y construimos su sitio web, para que un negocio que empezaba sin nada pudiera competir y hacerse un sitio en su mercado.


- Cliente
- Yaly Touch Cleaning Services
- Tipo de negocio
- Limpieza residencial, comercial y de mudanzas
- Área de servicio
- Branding
- Ubicación
- West Melbourne, Florida
- Año
- 2026
Servicios entregados
- Diseño de marca
- Manual de identidad
- Papelería
- Uniformes y textil
- Señalética
- Rotulación de vehículo
- Sistema de diseño
- Diseño web
- Desarrollo web
- Hosting y despliegue
El reto
Yaly empezaba de cero. Sabía hacer el trabajo y no tenía nada con lo que presentarse: ni un nombre que se leyera como empresa, ni una pieza que la identificara, ni manera de aparecer cuando alguien en Brevard buscaba a quién llamar. El trabajo entraba por recomendación, de una casa a la de al lado, y ahí estaba el techo. El boca a boca llega hasta donde llega, y para entrar en una oficina o firmar un mantenimiento mensual hay que parecer una empresa antes de que te abran la puerta. El encargo era ese: montar el negocio desde el principio y darle con qué competir.
Lo que hicimos
Partimos del nombre, porque ya decía lo que la empresa vendía: «Yaly Touch» es el toque de Yaly. Diseñamos el identificador desde ahí —la varita con destellos es ese toque— y prolongamos el trazo de la «Y» por debajo hasta el final de «Touch», de modo que una sola línea cose las dos palabras y el nombre se lee como una unidad y no como dos piezas pegadas. Lo construimos sobre la Parkinsans ExtraBold, inclinada 10 grados para darle avance y con los vértices redondeados, que es lo que le quita dureza sin volverla blanda. Escribimos después el manual, que es lo que hace que la marca sobreviva a todas las manos por las que va a pasar: fijamos el aire mínimo alrededor del imagotipo, probamos hasta dónde puede reducirse sin perderse, elegimos dos azules que mandan y cuatro colores de apoyo con sus equivalencias para imprenta y para pantalla, y resolvimos el caso más frágil de todos —la marca sobre una fotografía— con una versión propia en óvalo. Con ese sistema ya cerrado construimos el sitio. Volcamos los valores del manual en un solo archivo del que salen los colores, la tipografía y los espaciados de toda la web, así que nada puede desviarse por descuido. Y le dimos a cada servicio su propia página, en inglés y en español, para que la empresa deje de competir solo por su nombre y aparezca también cuando alguien busca exactamente lo que necesita.
El resultado
Yaly Touch hoy se presenta igual en el imán del coche, en el bordado del polo y en la pantalla de un teléfono, porque las tres cosas salen del mismo archivo y de la misma regla. La marca dejó de ser algo que había que explicar y pasó a ser lo primero que un cliente reconoce. Y el negocio compite donde antes no estaba. Cada servicio tiene su propia página y responde a su propia búsqueda, así que quien necesita una limpieza de mudanza o el mantenimiento de una oficina llega directo a lo suyo, en el idioma en el que lo buscó. El coche rotulado trabaja incluso parado: cada casa donde entra deja un anuncio en esa calle durante toda la jornada. Y las reseñas que los clientes dejan en Google se leen también en su web, con su nombre y sus palabras.
El manual de marca

El toque, dibujado dentro del nombre
Entendimos que el nombre ya vendía el servicio —«Yaly Touch» es el toque de Yaly— así que no quisimos un adorno colgado al lado del texto. Dibujamos la varita con destellos como ese toque y prolongamos el trazo de la «Y» por debajo hasta el final de «Touch»: una sola línea cose las dos palabras. Lo construimos sobre la Parkinsans ExtraBold, con una inclinación de 10 grados para darle avance y los vértices redondeados a 0,25 mm.

Dos versiones, para que quepa en cualquier sitio
Resolvimos el imagotipo en horizontal y en vertical, con el isotipo al lado del texto o centrado encima, para que la marca no dependa de la forma del hueco donde caiga. Añadimos «Cleaning Services» como descriptor —dice a qué se dedica antes de que nadie pregunte— y «Excellence is our standard» como slogan.

El aire que le toca, y hasta dónde encoge
Establecimos un margen libre alrededor del imagotipo medido sobre la altura de su propia «L», y ese espacio no lo ocupa nada. Probamos también la reducción: hasta el 20 % de su tamaño original el conjunto sigue leyéndose, y por debajo de ahí se pierde el contraste, así que lo evitamos.

Dos azules que mandan
Elegimos el Azul de Prusia como fondo de la marca y el Azul violeta como el color que actúa, con el Anti-flash blanco de respiro. Documentamos cada uno con su HEX, su RGB y su CMYK, porque un vinilo de coche y una tarjeta impresa no se piden igual, y en la web añadimos su contraste medido para que ninguna combinación ilegible llegue a producción.

Sobre fotografía, el óvalo
Un imagotipo sin fondo propio se pierde en cuanto debajo hay una foto: donde la imagen se aclara desaparece el blanco y donde se oscurece desaparece el azul. Lo resolvimos con versiones para fondo claro, para fondo oscuro y, para fotografía, el logotipo dentro de un óvalo blanco.

Una tipografía que titula y otra que se lee
Reservamos la Parkinsans ExtraBold para el logotipo y los titulares, que es donde su carácter suma, y elegimos la Inter en Regular y Light para el texto largo, que es donde una tipografía con personalidad cansa. La misma pareja manda en lo impreso y en la web.

Seis maneras de romperla
Dedicamos una página entera a lo que no se hace, dibujado y no solo enunciado: cambios de proporción, cambios tipográficos, colores fuera de la paleta, los secundarios sobre el propio identificador y colocarlo sobre imágenes sin contraste. No está para limitar a quien diseñe, sino para que la marca sobreviva a las manos por las que va a pasar.
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