Una empresa diseñada para crecer
Identidad de marca con manual propio para una empresa de paisajismo y jardinería del Bay Area, aplicada sobre uniforme, gorra, tarjetas, señalética, banderas y vehículo — y llevada después a la pantalla con su sitio web.


- Cliente
- Nieto Gardens LLC
- Tipo de negocio
- Paisajismo y jardinería
- Área de servicio
- Branding
- Ubicación
- Bay Area, California
- Año
- 2026
Servicios entregados
- Diseño de marca
- Manual de identidad
- Papelería
- Uniformes y textil
- Señalética y banderas
- Rotulación de vehículo
- Pautas de diseño web
- Diseño y desarrollo web
- Accesibilidad y contraste
El reto
Fidel Nieto llevaba años haciendo jardines en el Bay Area y su empresa se había ganado el nombre a pulso, camión a camión y cliente a cliente. El problema de crecer así es que la marca empieza a pasar por muchas manos a la vez: el que borda el polo, el que imprime las tarjetas, el que rotula la camioneta y el que monta la web resuelven cada uno a su manera, porque nadie les ha dado una regla. No es que estuviera mal hecho; es que no estaba escrito. Y una marca que no está escrita se va separando de sí misma sin que nadie tome la decisión de separarla.
Lo que hicimos
Partimos del identificador: las iniciales «NG» resueltas con un trazo simple y continuo, construido sobre retícula a partir de la «N» mayúscula, para que se reconozca y se recuerde sin depender del tamaño. De esa misma letra sale el área de respeto —la altura de la «N» libre por los cuatro lados—, y la reducción está probada hasta el 20 %, por debajo del cual el conjunto deja de leerse. Lo cerramos en un manual de veinticuatro páginas: seis variantes del identificador para seis situaciones, dos verdes principales con su hexadecimal escrito (#ABC837 y #2F5529), tres secundarios, uso sobre fondos, versiones monocromáticas, la tipografía Varien y un patrón de hojas que nace del propio carácter orgánico de la marca. Y una página entera dibujando las seis maneras de romperla, para que nadie las descubra por su cuenta. Después lo bajamos a lo que se toca —tarjetas, gorra, polo, caballete, banderas y la rotulación del vehículo— y de ahí a la pantalla, donde el verde lima obligó a una decisión propia: da 1,90 de contraste sobre blanco y 9,16 sobre el verde oscuro, así que en la web trabaja como acento de día y como color protagonista de noche.
El resultado
Una marca que ya no depende de quién la aplique: el bordado del polo, la tarjeta que Fidel deja en una casa, el caballete que planta en la acera y el lateral de la camioneta salen del mismo archivo y de la misma regla. El cliente que ve pasar el camión y luego abre la web reconoce lo mismo en los dos sitios — que es, al final, para lo que sirve tener una marca escrita.
El manual de marca
El manual se entregó al cliente en español; las páginas que se muestran son las originales.

Dos iniciales y un solo trazo
El identificador se forma con las iniciales «NG», trabajadas de forma simple y continua para que el diseño sea fácil de reconocer y de recordar. La forma general es clara y sin detalles innecesarios, que es lo que le permite funcionar igual en un bordado que en un favicon. Y la construcción no se deja al ojo: el imagotipo se levanta sobre una retícula generada a partir de la «N» mayúscula, de manera que las proporciones se mantienen en cualquier aplicación.

La «N» mide el aire, y el 20 % es el suelo
El área de respeto no se estima: equivale a la altura de la «N» mayúscula del identificador, y ese margen queda libre por los cuatro lados en todas las variantes. La reducción también está probada, no supuesta. Al 100 % y al 60 % el imagotipo se lee completo; el 20 % es el mínimo por debajo del cual el conjunto compromete su legibilidad. Tener ese número escrito es lo que evita la discusión el día que alguien quiere meterlo en un bolígrafo.

Seis variantes para seis situaciones
El logotipo principal es la versión vertical, con el nombre bajo el símbolo. El imagotipo horizontal entra donde el espacio es ancho y bajo, que es el caso de una cabecera web o el lateral de una camioneta. Las dos versiones secundarias simplifican el conjunto cuando hace falta menos peso. El isotipo funciona solo, para bordados, sellos y redes. Y el favicon cierra la serie en el tamaño donde ya no cabe nada más.

Dos verdes, y cada uno con su trabajo
El verde claro (#ABC837) es el color con el que se reconoce la marca de lejos: el que va en el patrón, en las banderas y en los acentos. El verde oscuro (#2F5529) es el que sostiene: fondos, bloques y las piezas donde el texto tiene que leerse. Cada uno llega con su hexadecimal, su RGB y su CMYK escritos, que es lo que hace que el color de la camioneta y el color de la pantalla sean el mismo color y no dos primos lejanos.

Los secundarios, que son los que ordenan
Junto a los dos verdes van tres colores de apoyo: platino (#F1F1F1) para fondos y respiraciones, negro carbón (#1A1A1A) para el texto largo y los soportes donde el verde no toca, y cervatillo suave (#C4A572) como cálido que rompe el bloque cuando todo empieza a ser demasiado verde. No compiten con la marca: la dejan trabajar.

Varien, y las hojas que salen de ella
La tipografía de la marca es Varien Regular, elegida por su claridad y su legibilidad en tamaños y soportes distintos. Sus terminaciones suaves y ligeramente curvadas, junto al identificador, recuerdan de forma sutil a formas orgánicas parecidas a hojas — y de ahí sale el recurso visual: un patrón de hojas simple y repetitivo que refuerza la relación con la naturaleza y el trabajo en jardines. El patrón acompaña al identificador sin restarle protagonismo, y es lo que unifica una tarjeta, una bandera y el lateral de un vehículo.

Seis maneras de romperla
El manual dedica una página entera a lo que no se hace, dibujado y no solo enunciado: cambiar las proporciones, rotar el identificador, recolorearlo, alterar sus elementos, sustituir la tipografía y colocarlo sobre una imagen donde el contraste entre figura y fondo no rinde. No están para limitar a quien diseña, sino para que la marca sobreviva a todas las manos por las que va a pasar.
El proyecto en imágenes





La marca, ya en la pantalla
La decisión del sitio web que sale directamente del manual.

El día y la noche
El verde claro de la marca da 1,90 de contraste sobre blanco y 9,16 sobre el verde oscuro. Medido, no estimado. Ese único dato decidió cómo se comporta el sitio: de día el lima queda para acentos y el peso lo lleva el verde oscuro, tal y como manda el manual; de noche el lima pasa a ser el color protagonista y por fin trabaja de verdad. No son dos temas de un conmutador, son dos versiones completas de la misma paleta, y el visitante puede quedarse en automático y dejar que decida su teléfono.
La web, pantalla por pantalla
En el móvil, que es de donde llegan los presupuestos
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